Siete (7) ideas prácticas para utilizar los valores de tu empresa

¿Sabías que la cultura organizacional de tu empresa tiene implicaciones prácticas para su crecimiento a corto y largo plazo?

Haz una búsqueda rápida en Internet ahora mismo de algunas organizaciones que admiras. La mayoría de ellas tendrán, al menos, una cosa en común: han articulado su misión, visión y valores. Por lo general, lo comparten en la sección "Acerca de nosotros". A esto le llamamos el fundamento de la cultura organizacional. No lo es todo, pero es un buen lugar para comenzar a entender la cultura de una empresa.

Lo que diferencia a una empresa exitosa de una menos exitosa es la manera en que sus líderes llevaron a cabo el proceso de elegir la misión, visión y valores y - más importante aún - cómo alinean su estrategia con cada uno de estos tres componentes.

Por más trillado que parezca: articular la misión, la visión y los valores de tu empresa es importante.

Cada uno de estos componentes tiene un poder inigualable que puede transformar la forma en que tú y los miembros de tu equipo piensan, se sienten y actúan en relación a la empresa.

En esta serie de blogs mensuales, vamos a darle un vistazo a las implicaciones prácticas de tener clara los valores (septiembre), misión (octubre) y visión (noviembre) de tu empresa. ¡Te daremos ideas que puedes comenzar a implementar hoy mismo!

Comenzaremos la serie con los valores organizacionales.

Los valores de una empresa definen en qué creen sus miembros. Es el sistema de creencias fundamentales en el que se sustenta el negocio y los comportamientos de las personas que trabajan en él. Definen los límites del comportamiento – qué se puede hacer y qué no se puede hacer.

Muchos piensan que es una palabra y ya. Realmente, ¡es mucho más que eso!

Es una creencia articulada en una palabra o una frase que representa unos comportamientos específicos. Por ejemplo, si una empresa dice que uno de sus valores es “ser íntegros” o “integridad”, entonces tiene que definir qué significa integridad para las personas de esa empresa. Se debe definir el conjunto de comportamientos que están alineados con ese valor. Si los valores no están definidos, se convierten en palabras en una hoja de papel.

Implicaciones prácticas:

  1. Son tus mejores amigos cuando tienes que tomar decisiones: Los valores guían el proceso de decisión de los líderes de una empresa. Por ejemplo, si una empresa vive el valor de “sustentabilidad ambiental”, cuando se le presenten dos opciones de sistemas de aires acondicionados, los líderes escogerán el que menos huella de carbono deje en el ambiente.

  2. Delinean los comportamientos esperados de líderes, empleados y clientes: Se convierten en una guía de comportamientos. Por ejemplo, si una empresa vive el valor de “respeto”, se espera que en todo tipo de relación que se forme (Líder-empleado, empleado-cliente, empleado-suplidor, etc.) permeé el respeto. Si alguien le falta el respeto a alguien, no importa si quien lo falta es un líder de alto rango o un cliente, este valor indica que esa acción no será tolerada.

  3. Son fundamentales en los procesos de reclutamiento y selección: a medida que se agreguen a los anuncios de trabajo, preguntas de entrevistas, ofertas de empleo y otras prácticas de reclutamiento y selección. El tener tus valores claros y el compartirlos desde el principio aumenta la posibilidad de encontrar y atraer talento alineado a tu cultura organizacional.  

  4. Hacen tu proceso de “onboarding” uno mucho más efectivo: Los valores son importantes durante el proceso de incorporación de nuevos miembros ya que establecen qué se espera de ellos. Si ya reclutaste una persona alineada a tu cultura organizacional, debes asegurarte de que sepa cuáles son los comportamientos esperados en el día a día ahora que está contratada.

  5. Son herramientas claves para el proceso de evaluación de desempeño: Cuando hay problemas de desempeño o de alineamiento entre un empleado y la empresa, el tener palabras o frases ancladas en comportamientos claramente definidos ayudan a tener conversaciones más efectivas. Ya no estamos “culpando” o “apuntando” o “subrayando” partes problemáticas de la personalidad de nuestro equipo de trabajo, sino que nos enfocamos en guiar por la conversación para mejorar su desempeño.  

  6. Son claves en el proceso de promoción, reconocimiento o celebración de los empleados: El poder identificar los comportamientos que el/la empleado/a está llevando a cabo efectivamente basado en los valores, permite felicitar y reconocer al/a la empleado/a. Esto hace que otros tengan un ejemplo de cómo vivir este valor y aumentará los comportamientos relacionados al valor – aumentando la productividad y motivación de todos.

  7. Se vuelven fundamentales en la adquisición de clientes: Estamos en un mercado  donde los consumidores se sienten cada vez más atraídos por empresas afines – que comparten sus valores - incluso si el servicio o producto cuesta más de la competencia. Los valores se pueden utilizar en propuestas, redes sociales y otros esfuerzos de adquisición de clientes.

Ahora que tienes todas estas ideas de cómo implementar de forma práctica tus valores, ¡manos a la obra!

Si no tienes tus valores organizacionales articulados o si los tienes pero no están definidos con comportamientos, ¡en DMC Consulting te podemos ayudar! Nuestro servicio de planificación estratégica comienza con el escogido y definición de los valores de las empresas con las cuales trabajamos.

¡Llámanos hoy para una consulta gratis! 787-380-2457 o saca tu cita hoy (presiona aquí).

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